Sara Cox anuncia su retirada del arbitraje internacional tras una carrera histórica
El arbitraje internacional despide a una de sus figuras más influyentes. La árbitra inglesa Sara Cox ha anunciado su retirada del panorama internacional tras más de una década al más alto nivel, cerrando una carrera que marcó un antes y un después en el rugby femenino y en el arbitraje mundial.
Cox fue una auténtica pionera: la primera mujer árbitra profesional, la más internacionalizada de la historia y la única en alcanzar los 50 partidos test como árbitra central. Su último encuentro internacional fue el cuarto de final de la Rugby World Cup 2025 entre Nueva Zelanda y Sudáfrica, disputado en Exeter, su ciudad natal.
A lo largo de su carrera, Cox dirigió 51 partidos internacionales, debutando en 2014 en el encuentro entre España e Irlanda. Su palmarés incluye participación en cinco Mundiales femeninos, 11 ediciones del Seis Naciones, dos Juegos Olímpicos —incluida la final femenina de Tokio 2020— y grandes citas del rugby seven como el Commonwealth Games y el Rugby World Cup Sevens.
En 2023, su contribución al deporte fue reconocida con la distinción MBE, consolidando su legado tanto dentro como fuera del terreno de juego.
En sus declaraciones, Cox destacó el orgullo de haber arbitrado al máximo nivel durante más de diez años y subrayó la importancia personal que tuvo dirigir un partido mundialista en Exeter:
“Después de la emoción de un Mundial en casa, sentí que era el momento adecuado para cerrar esta etapa y dedicar tiempo a otros intereses, sin dejar de aportar al rugby desde las competiciones domésticas”.
Desde World Rugby, su presidente Brett Robinson destacó su figura como “una árbitra extraordinaria y una pionera que abrió el camino para nuevas generaciones”. En la misma línea, la responsable de alto rendimiento arbitral femenino, Alhambra Nievas, resaltó su profesionalismo, liderazgo y la huella que deja en el arbitraje internacional.
Sara Cox continuará vinculada al rugby en el ámbito doméstico, con el objetivo de seguir inspirando a más mujeres a asumir el silbato, cerrando así una etapa histórica que ha transformado el arbitraje femenino a nivel mundial.